Durante todo el año 2017 se han venido celebrando por toda España multitud  de actos conmemorativos del 100º aniversario de la aviación naval militar española.

Los actos culminaron el día 15 de septiembre con la visita de las principales autoridades del país a la Base aeronaval conjunta hispano-estadounidense de Rota en la provincia de Cádiz.

Dos días soleados en los que miles de asistentes contemplaron el desfile aéreo del día 15 de  ante el Rey, ministros y  mandos de los tres ejércitos y un ejercicio aeronaval ante la ciudadanía el día 16 en la “Playa de la Costilla” en la base militar en el que participaron aeronaves del Arma Aérea de la Armada de los distintos cuerpos civiles y militares del España así como alguna unidad de la marina norteamericana destinada en la misma base militar.

Más de 20.000 personas disfrutaron de las evoluciones de los aviones y helicópteros que despagaban de las pistas del aeródromo militar y de la cubierta del buque de proyección logística Juan Carlos I LH61 Por parte de la Armada Española participaron unidades de las escuadrillas de la Flotilla de Aeronaves que podía contemplarse en el horizonte.

El Ejército del Aire estuvo representado por la Patrulla Águila, un Eurofighter, un Super Puma y un P3B ORION, en tanto que el de Ejército de Tierra mostró al público sus helicópteros dela FAMET, también se puedo contemplar a un Poseidón de la US Navy, un AS-365 Dauphine y otras helicópteros Eurocopter E145 la de la Guardia Civil, un helicóptero también AS-365 Dauphine del Servicio de Vigilancia Aduanera y tres viejas glorias de la Fundación Infante de Orleans con sede en el aeródromo de Cuatro Vientos en Madrid.

Un poco de historia

La creación oficial del Arma Aérea de la Armada el 15 de septiembre de 1917 por Real Decreto de Don Alfonso XIII la constitución de tres estaciones aeronavales en las Bases de Cádiz, Ferrol y Cartagena. En abril de 1918 el Estado Mayor ue establecer provisionalmente la Escuela de Aviación Naval en Barcelona, en los terrenos del entonces denominado Campo de la Volatería y que hoy ocupa el aeropuerto de El Prat, ya que la construcción de la Escuela en su ubicación prevista junto al Mar Menor, en lo que hoy es la Base Aérea de San Javier, se retrasó mucho debido a distintas dificultades administrativas. Además, se empezaron a desarrollar los aeródromos y bases de aerostación en Mahón (Menorca), Marín (Pontevedra) y Mar Chica (Melilla).

En poco tiempo se recibieron tres aviones Avro 504K para adiestramiento de los primeros pilotos, un modelo muy versátil capaz de operar con ruedas o flotadores y que tenía aceptables capacidades como bombardero, y dos aviones de caza biplaza Martinsyde F-6 Buzzard para empleo en misiones de reconocimiento y bombardeo. Pero en seguida se planteó la necesidad de adquirir hidroaviones para operar desde la mar, y la elección recayó en un modelo italiano, el Macchi M-18, que ofrecía sobradas prestaciones como avión de reconocimiento a baja cota y bombardeo y que en cuanto llegaron a España empezaron a operar desde el puerto de Barcelona.

Las guerras del Norte de África estimularon la llegada del primer buque portaaeronaves Así, a finales de 1921 el Ministerio de Marina recibía un vapor alemán entregado al Gobierno español que lo bautizó España 6 como indemnización de guerra, por las pérdidas sufridas por nuestra marina mercante durante la Gran Guerra, se le renombró Dédalo y, tras profundas modificaciones, quedó operativo en mayo de 1922. Cabe señalar que el Dédalo, además de ser el primer portaeronaves de la Armada, fue el primer buque de aquella época capaz de operar simultáneamente aparatos pertenecientes a las especialidades de aviación y aerostación, ya que podía emplear dirigibles semirrígidos, globos cautivos y hasta 20 hidroaviones del tipo Macchi M-18.

En esos primeros años también se potenció el material de la Aeronáutica Naval mediante la adquisición de cinco hidroaviones F-3 Felixtowey; la construcción bajo licencia de media docena de hidroaviones Savoia S-13, de origen italiano, en los talleres de la aeronáutica naval de Barcelona. Esta aproximación a la adquisición de material mostraba un modelo mixto bastante eficiente; compra en el extranjero aprovechando los bajos precios debido el exceso de aviones tras la primera guerra mundial y, por otro lado, un apoyo a la industria nacional en determinados proyectos viables técnicamente.

Un autogiro La Cierva hizo el 07 de marzo del 1934 en el Dédalo, la primera toma de una aeronave de ala rotatoria a bordo de un buque en el mundo.

La guerra española  y el aislamiento forzó un largo paréntesis en la aviación naval española, surgiendo de nuevo con la adquisición de los primeros tres helicópteros BELL 47 montados en la Escuela Naval de Marín.

Pero los objetivos de la Armada a mediados de los años sesenta no se limitaron a la operación de helicópteros antisubmarinos desde escoltas y se buscaron opciones para disponer de un portaeronaves y de operar aviones de ala fija.

Para cumplir el primero de los objetivos, y fruto de los Acuerdos de Cooperación, los Estados Unidos cedieron a España el portaviones ligero USS Cabot que la Armada rebautizó como portahelicópteros Dédalo y que, el 20 de diciembre de 1967, atracó en la Base Naval de Rota. La Armada cumplía así de nuevo con el sueño de tener un portaeronaves, el Dédalo, que fue su buque insignia hasta la entrada en servicio del portaviones Príncipe de Asturias en 1988.

Durante este tiempo se adquirieron varias Piper Comanche. En  1972,  Viendo el potencial del Harrier, la Armada consiguió que  el Consejo de Ministros aprobase una demostración a bordo del Dédalo para poder decidir posteriormente su adquisición. Esta prueba se desarrolló con enorme éxito el 8 de noviembre de ese año al nordeste del cabo de Creus en Gerona, Poco después la Armada conseguía la autorización del Gobierno para la adquisición de los primeros ocho aviones de despegue vertical “Harrier” que, debido a las difíciles relaciones diplomáticas con Reino Unido, se compraron a la Marina de los Estados Unidos donde los operaba su Infantería de Marina.

La actual Flotilla de Aeronaves.

A partir de ese año de 1976, la Flotilla de Aeronaves se ha ido adaptando para cumplir con las misiones encomendadas, ya sea modernizando el material de sus Escuadrillas o creando otras nuevas para dar cabida a nuevos helicópteros o aviones. En esta evolución hemos visto la desaparición de la Primera, Segunda, Séptima y Octava Escuadrilla y la aparición de la Novena, Decima y Undécima Escuadrilla. Además, en la Armada hemos visto la llegada del portaviones Príncipe de Asturias y su sustitución por el LHD Juan Carlos I.

La dotación de aeronaves de la marina militar española es la siguiente

La Tercera Escuadrilla que opera siete Augusta Bell 212A para la misión principal de helitransporte táctico y actualmente están en un proceso de extensión de vida y modernización para misiones de vigilancia y seguridad marítima a bordo de los buques de acción marítima.

La Cuarta Escuadrilla, tres Cessna Cittation II y una Cessna Cittation VII. Su misión principal es la vigilancia marítima y el apoyo logístico.

La Quinta Escuadrilla cuenta con diez helicópteros Seaking que en el 2002 fueron modificados para llevar a cabo su actual misión principal de transporte táctico de tropas. Este helicóptero por sus altas prestaciones y su capacidad de carga ha sido fundamental en todas las operaciones que ha realizado la Armada. Además,

La Sexta Escuadrilla. Las unidades que conforman la Sexta Escuadrilla de Aeronaves de la Armada son del modelo Hughes 500 con 9 unidades siend su misión actual es el adiestramiento aeronaval, siendo el primer contacto que tienen los pilotos de la Armada con las operaciones a bordo de buques.

La Novena Escuadrilla dispone de 12 Harrier II Plus, la más moderna versión de la gama de los Harrier II, y supone un notable avance en la familia de los aviones “short take off/vertical landing” (STO/VL= despegue corto/aterrizaje vertical) al incorporar el radar Hughes APG-65, ya que se trata de un moderno sistema de radar multimodo que permite operar a estas plataformas tanto de día como de noche.  También de otros cuatro que se están modernizando a la versión a esta versión

La Décima Escuadrilla dispone de doce SH60B Block I Core B. Para misiones con los escoltas de las fragatas de la clase Santa María y Álvaro de Bazán Las misiones primarias del SH-60B son las de Guerra de superficie y la Antisubmarina. Como misiones secundarias, puede realizar las de Búsqueda y Rescate (SAR), Evacuación Médica (MEDEVAC), Aprovisionamiento Vertical (VERTREP), Apoyo al Fuego Naval de Superficie (NSFS), y Relé de Comunicaciones (COMREL).

La Undécima escuadrilla cuenta con cuatro aviones no tripulados UAV que se despliegan a bordo de buques de transporte y escolta.

Artículo: Antonio Rodriguez Santana
Imágenes: Armada Española y Rafael Santana

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